Harley de medio tubo
Scott ‘Horsey’ Walker trabaja en ese punto ideal en el que Harley-Davidson® y el monopatín se dan la mano
En los últimos años, el mundo del motociclismo y el del skate, en tiempos considerados muy diferentes y separados, se han acercado considerablemente. Las dos culturas comparten espacio en exposiciones y muestras como Wheels & Waves, Born-Free y The Trip Out, y legendarios nombres de los tiempos pioneros del skate, como Steve Caballero, Max Schaaf o Riley Hawk, son tan conocidos como pilotos y constructores como por sus habilidades al monopatín.

Desde sus comienzos como subcultura de la calle en los años 50, el monopatín ha entrado decididamente a formar parte de la cultura establecida. Estrellas del skate como Tony Hawk son ya conocidas por todos, y eventos populares como los X Games han aumentado enormemente su visibilidad. Y ahora, el monopatín va a formar parte del mayor evento deportivo de todos: los Juegos Olímpicos de Tokio 2020.
Una nueva forma de libertad
Scott ‘Horsey’ Walker trabaja en ese punto ideal en el que rodar y customizar motos Harley-Davidson® converge con la cultura callejera del monopatín. Scott, procedente de Saffron Walden en Essex (Inglaterra) y ahora radicado en Walthamstow, en el este de Londres, es un ejemplo del número cada vez mayor de patinadores que han encontrado una nueva forma de expresión de su libertad como constructores y pilotos de motos Harley-Davidson.
Scott es desde hace años una de las figuras más visibles del panorama del monopatín en el Reino Unido, que ha perfeccionado sus habilidades en las calles de Essex y los parques para patinadores del este de Londres antes de pasar al circuito internacional de skateboarding y colaborar con marcas de monopatines, e incluso diseñar su propia gama. Ahora trabaja en Londres para House of Vans y ha complementado sus habilidades al monopatín con su pasión por conducir y construir motos Harley® clásicas.

La afición de Scott por la moto comenzó con un pequeño ciclomotor cuando descubrió que una moto era la forma más sencilla de circular entre el tráfico de Londres con su monopatín a cuestas. Posteriormente tuvo una sucesión de motos más grandes, hasta que se le presentó la oportunidad de comprar una vieja Evo Sportster® que llevaba años sin usarse, aparcada en un jardín de Bethnal Green. Así empezó una pasión por las Harleys que no ha dejado de aumentar desde entonces.
“Me encantaba la Sportster, pero creo que siempre había querido tener una Shovelhead”, nos dice Scott. “Con el tiempo surgió la oportunidad de comprar una Shovel del ’79 a un tipo en Liverpool, así que vendí algunos monopatines y piezas viejos para reunir el dinero, y me la compré. Creo que no había rodado con ella ni veinte minutos cuando comencé a desmontarla y customizarla”.
Rey del custom
La Shovel de Scott presenta ahora la configuración que había imaginado cuando la compró. Tras despojarla de todas las piezas que le parecieron innecesarias, la moto tiene el frontal de una Ironhead Sportster, un tambor delantero procedente de una moto japonesa genérica y un bastidor hardtail soldado. Como no podía ser menos, un arco del respaldo elevado es una parte esencial del modelo: Scott lo utiliza para llevar su monopatín cuando va a parques para patinadores, muestras y concentraciones con los amigos del Hot Dawgs, un grupo informal de skaters que él ayudó a formar.
Los Hot Dawgs son una ecléctica combinación de motoristas y patinadores que comparten un mismo interés por la construcción y customización de motos. Un elemento fundamental es el ‘Pork Chop Shop’, el taller que tiene en Essex Barry ‘Baz’ Kay, que trabaja en Skate Interiors y es uno de los miembros del grupo. Aquí es donde se lleva a cabo gran parte del trabajo de customización del grupo, cuando la atención no se desvía a la rampa para patinar de los Hot Dawgs, una tentación constante.

“Siempre me ha atraído trabajar con las manos, manipular las máquinas y poner mi sello personal en lo que esté utilizando”, explica. “En el grupo hay algunas personas muy preparadas: Baz realizó una importante contribución en la Shovel, por ejemplo en el frontal y el asiento. En un principio el cambio era de mano y no tenía freno delantero, pero tras circular entre el tráfico de Londres decidí que había que ponerse manos a la obra…”
La pintura de la Shovel es del más puro estilo callejero a base de spray, pasando del negro casi puro de la delantera al morado, hasta llegar gradualmente al blanco del eje de la rueda trasera. Características como el filtro de aire Linkert ‘deflector de pájaros’, manillar estrecho y el bastidor hardtail son un guiño al estilo callejero de la cultura motera californiana de los 70. Durante este invierno se ha realizado una reconstrucción más amplia para mejorar el alumbrado y los frenos, acortar los tubos rectos y añadir elementos como un interruptor de apagado para que la conducción sea más práctica, sin menoscabar el estilo minimalista callejero.
Best in Show
La afición de Scott por las motos antiguas en general y las Harleys en particular ha sido su inspiración para colaborar con la marca de calzado urbano Vans, pasando de ser miembro del jurado en competiciones de skate a gestionar eventos, como el primer Assembly Motorcycle Show en 2017. La muestra, celebrada en la sede central de House of Vans en Londres, presentó la cultura chopper a un público compuesto principalmente por skaters, y el éxito fue instantáneo. Desde entonces, el evento ha crecido exponencialmente, y la edición de este año cuenta con el apoyo de nombres como Brat Style y Vintage Dreams de Estados Unidos, Chopper Barn de Bélgica y marcas del Reino Unido como la revista DicE, The Great Frog y Baron’s Speed Shop. La enorme popularidad de la muestra amenaza con superar la capacidad de las instalaciones originales en Lambeth.

Nuevos descubrimientos
El creciente interés de Scott por la marca Harley® le ha llevado fuera de su país y a asistir a la European Bike Week® por primera vez en 2018. ¿Qué le pareció? “Increíble. Una locura. ¡Inmenso! Era un tipo de público muy distinto, pero todos fueron muy amables y respetuosos conmigo y con todo el mundo: la pasión que sienten por sus motos es muy similar a la que existe en el mundo del monopatín. El monopatín y la moto tienen el mismo tipo de energía, y cada día veo más skaters en moto, lo que está acercando las dos culturas.
“Allí tuve la oportunidad de probar algunas de las nuevas motos, en particular la Breakout® y la Fat Bob®. Las dos me parecieron increíbles, sobre todo la Fat Bob, que es mi estilo de moto. ¡La idea de tener una moto nueva con frenos y suspensión modernos era un cambio total de mi experiencia con la Shovel! Me encantaría tener una Harley nueva, además de la Shovel, pero ¡tendré que esperar a terminar las obras de la casa que me acabo de comprar!”.

Con la influencia mutua cada vez más fuerte entre las culturas del monopatín y el motociclismo, parece inevitable una superposición en términos de diseño. De hecho, los diseñadores de Harley-Davidson® se inspiraron parcialmente en la cultura skater al diseñar la Sportster® 48, incorporando en la estética del diseño elementos minimalistas y eliminando adornos innecesarios.
Mientras tanto, Scott sigue rodando con los Hot Dawgs, planificando eventos para House of Vans, mejorando sus destrezas con el monopatín, subiendo vídeos a Instagram… y construyendo Harleys clásicas.
